Nombre y Apellido
Ricardo Ángel Gonzales
Debut profesional
En el año 85, jugué el primer Litoral
Primer palo
El primer palo que tuve, un hierrito, el 8 de construcción doblado. Y como palo clásico de golf un Mac Gregor Muirfield que era en ese momento el boom
El mejor y el peor golpe
Mi mejor parte yo creo que es el putter, alrededor del green bastante bueno. Mi peor parte los hierros largos, hierro 3, 4 y 5
Una Cancha En Argentina Olivos y acá en Europa Loch Lomond
La vuelta mas baja
La vuelta más baja hice 62 ¿En torneo, no? En Praderas cuando gané mi primer torneo
La vuelta más alta
la vuelta más alta en Irlanda el año pasado, 85
A quién SI elegirías como compañero de juego
por amistad lo elegiría a Pepe Cantero y como jugador al “Pato.” La verdad que con el “pato” siempre que representamos a la Argentina hicimos buena dupla
A quién NO elegirías como compañero de juego
¿A quién no elegiría? Creo que a Harrinton, Montgomerie, Faldo
Un referente en el golf
El “chino” (Fernández), el “gato” (Romero) fueron dos buenos referentes para mí en la Argentina, y después digamos que, a nivel mundial, Ballesteros fue uno de mis referentes. También en la Argentina fue en mi época en los comienzos, fue Armando Saavedra, “quique” Soto. Fueron tipos que me acuerdo que cuando iba a Rosario, nos quedábamos practicando el Swing de Saavedra, los tiros de Soto y eso me parece que fueron cosas que marcaron mi carrera. Tampoco me quiero olvidar de eso
Una anécdota
El primer año que entramos a Europa con Berent…en esa época Titleist te daba pelotas, te daba guantes, zapatos, te daba tees, te daba sweaters, pero tenías que ir a la fábrica y nos dieron de todo. Imaginate que el primer año de golf venís acá y querés recolectar cosas y en esa época nos dieron todo, fue algo increíble. Yo me acuerdo que cuando llegamos al hotel tiramos todo arriba de la cama: pelotas, guantes, tengo fotos de eso. Era una cosa que se nos caía la baba. Y al rato, estábamos listos para dormir, suena la alarma de incendio y entramos, lo primero que hicimos fue rescatar eso: los pasaportes, la plata, no nos importaba nada. Las cosas las atamos en una sábana y las queríamos tirar por la ventana. En ese momento nosotros, eso era nuestra vida, era parte de nosotros. Yo creo que hoy los pibes no tienen eso, como tienen todo, les dan palos, les dan todo nuevo y de primera marca. Me parece que ahí es donde está el quid de la cuestión. En ese momento valorábamos todo
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